El revestimiento vinílico es el material mural de referencia cuando un proyecto exige durabilidad, higiene y comportamiento al fuego certificable. En Thomas Ker distribuimos revestimiento vinílico de uso contract —el estándar profesional para hostelería, hotelería y espacios de alto tránsito— en un formato y una calidad muy distintos a los del papel decorativo doméstico.
Qué es un revestimiento vinílico (y qué no es)
Un revestimiento vinílico contract es un material mural monocapa de vinilo sobre soporte técnico, fabricado en bobinas de 132–137 cm de ancho y con un gramaje de entre 340 gr/m² (Type I) y 450 gr/m² (Type II). Ese gramaje es precisamente la frontera que separa un revestimiento de un simple papel pintado.
Para evitar confusiones habituales, conviene distinguirlo de tres productos con los que se mezcla en las búsquedas:
- No es un pavimento vinílico: hablamos de pared y techo, nunca de suelo.
- No es papel pintado ni papel vinílico doméstico: el papel trabaja con anchos de 50–53 cm y gramajes de 80–300 gr/m², muy por debajo del umbral contract.
- No es un vinilo autoadhesivo decorativo: el revestimiento se instala con encolado profesional sobre soporte preparado, no como una lámina adhesiva de bricolaje.
Type I y Type II: cómo elegir el gramaje según el uso
La clasificación por gramaje determina para qué zona es apto cada material:
Type I (≈340 gr/m²)
Adecuado para paredes de tránsito medio: zonas de habitación, despachos, salas donde el roce no es continuo.
Type II (≈450 gr/m²)
El estándar para alto tránsito: pasillos de hotel, recepciones, zonas comunes, corredores sanitarios. Aporta mayor resistencia al impacto y a la abrasión, y un ciclo de vida más largo antes de sustitución.
Prestaciones técnicas que definen la especificación
Lo que hace ranking en este sector no es el color, son los datos técnicos. Un revestimiento vinílico contract se especifica por:
- Reacción al fuego: clasificable según EN 13501-1 (Euroclase B-s1,d0 / B-s2,d0), requisito en espacios de pública concurrencia. Verifica siempre la clase en la ficha técnica de cada referencia.
- Resistencia a la abrasión y al roce: comportamiento ante ciclos de limpieza intensiva y contacto continuo.
- Lavabilidad y resistencia a desinfectantes: superficie continua sin juntas, apta para protocolos de limpieza exigentes.
- Formato de bobina de 137 cm: menos juntas en superficies largas, mejor acabado y menos puntos de desgaste.
Revestimiento vinílico por sector
Cada entorno impone requisitos distintos. El vinílico es la opción técnica preferente en:
- Hoteles — pasillos y habitaciones de alto uso.
- Restaurantes y cafés — resistencia a la limpieza y al uso continuo.
- Clínicas, hospitales y residencias — higiene y desinfección.
- Oficinas y workplace — durabilidad en zonas de paso.
Vinílico o fibras naturales: no es una decisión excluyente
En un mismo proyecto conviven los dos materiales con funciones distintas: el vinílico resuelve las zonas de tránsito e higiene, mientras que los revestimientos de fibras naturales aportan textura y calidez en paredes de acento y zonas nobles. La combinación es la estrategia habitual en hotelería de calidad.
Instalación y mantenimiento
El revestimiento vinílico contract se instala mediante encolado profesional sobre soporte preparado, con técnica de double-cut en las juntas para lograr una superficie continua. Su mantenimiento se limita a limpieza con paño húmedo y detergente neutro, lo que reduce el coste operativo a lo largo de toda la vida útil del material.
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En Thomas Ker enviamos muestras físicas gratuitas en 24/48 h para que valides textura, acabado y comportamiento antes de cerrar la especificación. Solicita tu catálogo o contacta con nuestro equipo técnico para una recomendación por referencia y normativa aplicable.