El degradado es el diseño más difícil de ejecutar bien y el que más lo agradece cuando sale. No hay motivo que casar ni patrón que alinear, pero sí una condición que no admite negociación: la transición de color tiene que leerse continua a lo largo de toda la pared. Cinco colecciones —Beckett-ll, Carulli, Flaubert-ll, Lorca-ll y Orff— y una serie de decisiones técnicas que conviene tomar antes del pedido, no en obra.
El degradado como transición entre zonas
Su uso más inteligente no es decorativo, es de recorrido. Un degradado permite pasar de un ambiente a otro sin línea de corte: de la zona clara de una recepción a la más recogida de un salón, de un área de trabajo a una de descanso, del acceso de un restaurante al fondo de la sala.
Hace, con color, lo que un cambio de material haría con un remate: separa sin dividir. Y a diferencia de un dibujo, no impone un estilo, así que encaja tanto en proyectos contemporáneos como en espacios donde el resto del acabado es neutro.
También funciona en vertical, como recurso para modificar la percepción de altura: base más oscura y ascenso hacia el tono claro asienta la sala; el orden inverso la aligera.
Las mejores colecciones de degradado
Desliza para ver todas las colecciones. Cada tarjeta lleva a la ficha de la serie, con sus referencias y su ficha técnica.
Las cinco, con sus referencias de color, en el archivo de revestimientos vinílicos degradados.
Dónde funciona mejor
Recepciones y halls
Superficies amplias, vistas desde lejos y con una función clara de acogida: el degradado da profundidad al fondo de recepción sin recurrir a un dibujo. Ver revestimientos para hoteles.
Oficinas
En workplace se usa para marcar la transición entre zonas de una misma planta —trabajo, reunión, descanso— sin levantar tabiques y sin recurrir a un patrón. Ver revestimientos para oficinas y workplace.
Restauración
En sala, el degradado acompaña el recorrido del cliente y permite diferenciar ambientes en locales alargados. Ver revestimientos para restaurantes y cafés.
La clave técnica: continuidad del degradado
Aquí es donde se decide el resultado. Tres puntos que hay que cerrar antes del pedido.
Pedir todo el material del mismo lote
Es la regla número uno de este diseño. La transición de color debe leerse continua en toda la superficie, y mezclar lotes es el riesgo principal: una diferencia mínima de tono que en un liso pasaría desapercibida, en un degradado rompe la lectura. Conviene, además, reservar material de reposición del mismo lote en el pedido inicial, porque ampliar un degradado años después es lo más difícil de resolver.
Orden de colocación de las tiras
Un degradado no se instala como un liso: cada tira ocupa una posición concreta dentro del desarrollo del color. El orden hay que replantearlo antes de empezar y respetarlo tira a tira. El sentido de colocación figura en la ficha técnica de la colección, y este es un diseño que exige instalador profesional sin excepción.
Degradado vertical y horizontal
La dirección del degradado condiciona el replanteo y el cálculo. En vertical, el desarrollo del color coincide con la altura de la pared y hay que comprobar que encaja con la altura real del espacio. En horizontal, el degradado recorre la sala y el replanteo pasa a depender de la longitud del paño. En ambos casos el cálculo se hace con la ficha técnica de la colección, el ancho de bobina de la colección y el largo de 27,40 m.
Y como en el resto de la gama: 450 g/m² de gramaje, clasificación B-s2,d0 según EN 13501 certificada por Aitex, excelente tolerancia a la luz y limpieza con limpiador suave disuelto en agua tibia, aclarado con agua limpia y esponja natural.
Si buscas transición sin color, la alternativa es un liso por zonas; y si lo que necesitas es composición en lugar de degradado, abstracto. El mapa completo, en la guía de los mejores diseños de revestimiento vinílico, dentro de la gama de revestimientos vinílicos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante pedir todo el material del mismo lote?
Porque en un degradado la transición de color debe leerse continua a lo largo de toda la pared. Mezclar lotes es el riesgo principal de este diseño.
¿Se puede ampliar un degradado años después?
Es el diseño donde más difícil resulta. Conviene reservar material de reposición del mismo lote en el momento del pedido inicial.
¿Cómo se calcula el material?
Con la ficha técnica de la colección, teniendo en cuenta el ancho de bobina de la serie —en esta familia hay colecciones de 132 y de 137 cm—, el largo de 27,40 m y el desarrollo del degradado. Es un cálculo que conviene contrastar antes de cerrar el pedido.
¿Funciona en techo?
Sí, sobre todo como continuación del degradado de la pared, para que la transición de color no se corte de forma abrupta en el encuentro.
En degradados, el cálculo importa tanto como el color. Pide muestras de las colecciones que estés valorando y contrasta el desarrollo con las medidas reales del paño: servicio gratuito para prescriptores, arquitectos e interioristas, con entrega en 24 a 72 horas. También puedes solicitar el catálogo.